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El Mal de ojo ¡¡EXISTE!!
MAL DE OJO Entre las enfermedades populares (quizá debido a su
mayor incidencia en la población), sobresale el mal de ojo, que
fue y sigue siendo la «enfermedad cultural» más relevante dentro
de las tradiciones populares occidentales. Pueden causarlo las
personas que tengan «fuerza de vista», y es debido
principalmente a una mirada de envidia , que causa enfermedad,
como se aprecia en el siguiente caso.
Habla nuestra paciente Carmen Verdecho: «Tenía mi hermana un
niño muy hermoso, que estaba gordo y muy guapo, y nunca estaba
enfermo. Un día pasó por su casa una señora y acercándose al
niño comenzó a decir: «Qué niño tan guapo, qué hermoso, San
Antonio bendito te lo guarde! Tengo yo un nieto de su edad, pero
no está tan hermoso como éste». Estuvo un rato hablando con la
mi hermana, mirando al niño y luego se marchó. Al día siguiente
el niño apareció enfermo. Fue aquella mujer de mirada penetrante
la que lo dejó "malaojado".
En esta cita se constata claramente la causa de la
enfermedad, los ojos de la mujer, la cual (debido quizá a su
envidia por la hermosura del bebe) vemos como doma su mirada,
sujetándola con medios profilácticos pertinentes, como el uso de
mensajes de buena voluntad <<San Antonio bendito te lo guarde!-,
que pretendía anular radicalmente la fuerza maléfica del ojo.
Dicha fuerza parece como si actuara cuando los que debieran ser
iguales son diferentes. En otras palabras, el MAL DE OJO es un
fenómeno socio-cultural funcional que se utiliza una veces sin
saber siquiera que uno tiene esa FUERZA EN LA VISTA.
La Luz
de Mafasca, relatos de extraños sucesos, "alma en pena" que
acompaña al viajero por los caminos de Fuerteventura
Algunas maldiciones se
cumplen..."Aúpa mamá" unas palabras que atormentaron y
"retiraron" al pirata Cabeza de Perro
conjuros, conjuro
de amor, hechizos, hechizo de amor
Las velas para rituales, procura que no
sean muy grandes, los llamados cirios o velones, al final dan el
mismo resultado que una vela normal, no creas que porqué el
"tamaño" sea mayor, también van a ser los efectos, en los
rituales de magia, ese parametro no tiene la mayor importancia,
ni que compres una vela mas cara de precio que otra, tampoco va
a dar mas rapidez al mismo, no por eso se va a lograr ninguna
ventaja añadida, es más, hay que añadir que durará mas tiempo
encendida y por lo tanto irradiará mas calor y olor, llamando la
atención de gente que no deseamos que descubran nuestro ritual.
Oración contra el mal
de ojo:
Protégeme(invocar
el nombre del Santo que le tengamos mas devociòn)
de los ojos que vienen de
lo oscuro,
de los rituales de brujas y
brujos,
de las personas de almas
negras,
de amarre de amores, y de
envidias ajenas,
de celos, de ruinas en
negocios
y de toda pena .
(invocar el nombre del Santo que le
tengamos mas devociòn)
Protegenos a mi y a mi
familia de enfermedades,
y de ritos de velas,
velas de todos los colores,
sobre todo de las velas
negras. AMÉN |
Una fuente tenebrosa y misteriosa
Ante ella se
alargaba el camino, que serpenteaba buscando las primeras casas
de la aldea, su paso cansino la delataba desfallecida, no en
vano llevaba caminando por aquellas solitarias veredas, desde el
amanecer, con paso apurado y cargada con los regalos para sus
padres y hermanos pequeños, que la esperaban con ansia, después
de un año sin verla.
Luisa, aún recuerda sus meses en la
ciudad, sirviendo en casa de unos tíos suyos, adinerados y
acomodados a una vida, cosmopolita lejos de la recóndita aldea
que les vio nacer. La llamaron junto a ellos para que al tiempo
que les "servía", no supusiera una carga para sus padres, unos
labriegos, que tenían además de la joven y bella Luisa, cinco
hijos más, a los que alimentar, vestir y calzar, con las
apreturas, de un trabajo de agricultor, que sólo les servía para
subsistir, sin mas lujos, ni comodidades, por eso ella tenía
prisa.
Aceleró el paso buscando el recodo, detrás
del Cerro de Los Olmos, a la vera del camino, sabía que había
una fuente, que manaba un agua fresca y cantarina, con un
dornajo adjunto para que pudieran beber los animales de carga,
y una piedra ya lisa que servía de banco a caminantes y
arrieros, a sus oídos llegaba ya el sonido de los hilillos del
agua, cayendo sobre la hiedra y el musgo que cubrían la roca.
Exhausta dejó su hatillo sobre el banco, y
con las manos en forma de cuenco, sorbió con deleite aquel
líquido frío que luchaba por escapar entre sus apretado dedos, y
que llenaban su boca, dejando una sensación de saciedad y
descanso, que hacía que la moza, no reparará en el movimiento de
unas ramas, ni escuchará el crujir de los tallos de las hierbas
ante el avance de unos sigilosos pasos.
Estaba humedeciendo su cuello, y el
canalillo de sus pechos, cuando su oído la alertó del ruido
cercano, un sonido de pasos de un ser humano, a la vez
identificó un jadeo, una respiración apurada, su instinto de
protección animal, activó la autodefensa, agachándose despacio
cogió, su hatillo en una mano y en la otra una piedra.
Atónita, espero paciente a que las
ramas dejarán ver al recién llegado, petrificada, sin mover un
solo músculo espero unos segundo interminables, hasta que de
repente una mujer con una tez pálida y aspecto desaliñado,
pero que aparentaba unos cuarenta años, se hizo presente, al ver
a una mujer, sus pulmones soltarón una expiración de alivio, al
tiempo que la piedra, que pensaba utilizar como arma, cayó de su
mano, para ir rodando, a pararse cerca de las arañada y
cicatrizadas piernas, de la descuidada señora.
-No temas moza, soy Luisa....¿y tú eres de
por aquí?... preguntó la pálida y esquelética mujer.
-Si señora, soy de la aldea, vengo de la ciudad a
visitar a mis padres y hermanos.
-Yo también...-dijo- la "aparecida"...pero me he
parado un momento a beber agua, que tenía mucha sed, y ahora me
he perdido, ya no hay camino ni se ve la aldea, y mi hatillo no
lo encuentro, solo recuerdo que me asusté al oír un ruido de
pisadas...
CONTINUA CON...
"Dos
hatillos"
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